De este modo, cuando Kevin se enteró de que iba a volver a casa justo en la fecha del cumpleaños de su hijo Cole, supo que debía ingeniar algo que lo sorprendiera como se merecía.
Por eso al final decidió disfrazarse del súper héroe favorito de su hijo – el Capitán América – y aparecer en su fiesta de cumpleaños sin que él supiera nada.

